Estar en reposo por tiempo prolongado, con las rodillas flectadas, dificulta el retorno de sangre desde las extremidades inferiores hacia el corazón, haciendo la circulación más lenta y favoreciendo la posibilidad de la formación de coágulos.
Permanecer largos períodos sentado puede favorecer lo que se conoce como
trombosis venosa profunda, un evento grave que se produce cuando se forma un
coágulo de sangre en una o más venas profundas del cuerpo, especialmente en las piernas.
Por eso
, los viajes de más de seis horas en avión, bus u otro medio de transporte pueden convertirse en un problema si no se toman ciertas medidas de precaución para evitar esta enfermedad que recibe popularmente el nombre de
Síndrome de la Clase Turista.
“Al acumularse la sangre en las venas de las extremidades inferiores se produce una pérdida de líquido y esto, sumado a la falta de movilidad de las piernas por la restricción de espacio entre los asientos en los viajes largos, tiende a formar trombos o coágulos, especialmente en personas con problemas venosos en las piernas o recientemente operadas”, explica
el doctor Manuel Espíndola, cirujano vascular de Clínica Las Condes.
Sin embargo, el riesgo de que esto ocurra se eleva aún más en
mujeres embarazadas, personas con obesidad, con várices, fumadores, enfermos cardiacos o de cáncer y personas mayores de 65 años. También aumenta la incidencia en los pacientes que ya tuvieron una
trombosis y en quienes consumen ciertos medicamentos como anticonceptivos orales u hormonas.
Atentos a los síntomas
En general, los
síntomas de esta enfermedad son hinchazón, dolor y enrojecimiento en las piernas, los que comúnmente comienzan dos o tres días posterior a la formación del coágulo en el interior de la vena. Sin embargo, esto dependerá también de la zona donde se produzca la trombosis, ya que, por lo general, las trombosis venosas profundas ubicadas sobre la rodilla tienden a ser más sintomáticas comparadas con las que se producen bajo la misma.
También es importante saber que, en cierta medida, es habitual que a la gran mayoría de los pasajeros de un avión se le hinchen las piernas debido a la disminución de la presión hidrostática. Pero si esto se asocia a los factores de riesgo antes mencionados, se debe tener presente la posibilidad de estar cursando una trombosis venosa profunda.
Ante la aparición de alguno de estos síntomas, lo más importante es consultar lo antes posible con un
cirujano vascular o acudir de inmediato a un
Servicio de Urgencia.
Algunas recomendaciones
Si se planea realizar un viaje de muchas horas de duración,
el doctor Espíndola recomienda mantener una
buena hidratación,
no usar ropa ajustada, usar medias de compresión graduada, realizar ejercicios de extensión y flexión de las piernas y mover en forma constante pies, tobillos y dedos durante el tiempo que dure el trayecto.
¿Cómo prevenir una trombosis en un viaje de avión o bus?
- Uso de medias elásticas de compresión graduada.
- Hidratarse constantemente.
- Caminar al menos cada 2 horas.
- Realizar ejercicios de extensión y flexión de las piernas.
- Mover los pies, tobillos y dedos, durante el viaje.
- No usar ropa ajustada, ya que todo lo que produzca compresión y dificultad al retorno venoso, facilita la formación de un coágulo.
Cuando el problema se agrava
Comúnmente, la trombosis ocurre en las venas profundas de las piernas o la pelvis; sin embargo, si una parte o todo el coágulo se desprende del sitio donde se formó, puede viajar a través del sistema venoso, formando lo que se llama émbolo. Si éste se aloja en el pulmón, se le llama Embolía Pulmonar (EP), una enfermedad grave que causa más de 50.000 muertes al año en los Estados Unidos.
“En el caso de presentar edema en las extremidades, dolor en las pantorillas y sensación de ahogo después de haber realizado un viaje largo, es fundamental consultar en forma urgente con un especialista”, dice el doctor Espíndola.
Los síntomas de una Trombosis Venosa Profunda:
- Hinchazón
- Dolor
- Enrojecimiento
- Dificultad al caminar